viernes, julio 21, 2006

DE DEPORTES Y REFLEXIONES VARIAS


Por regla general, me gusta mucho el deporte... Verlo, y determinados deportes, practicarlos. Me gusta también todo lo que significan, lo que implican, y me gusta formar parte del espectáculo que rodea a tantos eventos deportivos. Reconozco que me apasionan esos valores del deporte que a veces parece que hemos perdido, como la superación personal, el reto... el compañerismo, etc.. Claro que en estos precisos momentos históricos, con el reciente escándalo (¿?) del dopaje (lo pongo entre paréntesis porque se sabía desde hace mucho...) , el cabezazo de un futbolista francés a uno italiano, el suicidio de un waterpolista español y el intento de suicidio de un futbolista italiano en este último mundial, etc... parece que todo esto se está difuminando, pero he de reconocer que me gusta el deporte, y me gusta formar parte de él.
Pero si hay un deporte que me entusiasma, es el atletismo. Esta semana ha sido tremenda (y lo que falta!!) pero aun así saqué tiempo para irme al Meeting Internacional de Vallehermoso, en Madrid... voy un día a la semana a otra ciudad a hablar (mas aun, a escuchar) a atletas a los que he admirado antes de conocer, y me enfrento este finde a mi primera gran competición como psicóloga del deporte en mi propia ciudad, el Campeonato de España de Atletismo, en la cual varios de mis conocidos ponen en marcha el motor de sus sueños, de evaluación personal, y búsqueda de pasaporte al Campeonato de Europa.
El atletismo aparece en mis genes inevitablemente. Mi abuelo (no el del post anterior... el paterno), era un respetable atleta de 400 metros, distancia en la que incluso yo hice mis pinitos durante mi vida universitaria. Mi padre, de 800m y mi madre de 100, 200 y longitud. He crecido rodeada de atletas, y por eso, cuando me llamaron para saber si quería colaborar en este deporte, no pude dejar de sonreir durante unos días.
He estado ya en importantes campeonatos, pero en el que comienza mañana hay mucho trabajo invertido. Leemos libros que nos hablan de psicología del deporte, pero pocos lo hacen de la figura del psicólogo, que no eres atleta, por supuesto, pero tampoco entrenador. Ni el fracaso ni el triunfo es tuyo, pero sabes que hay mucho de tí ahí. Es díficil explicarlo.
Mucha gente me pregunta como compagino mi trabajo en el deporte con mi trabajo atendiendo enfermos terminales. Les explico que gracias a esta parcela de la psicología (que estuve a punto de dejar antes de empezar...) mantengo el equilibrio.

Porque no todo en la vida es enfermedad y muerte.. o divorcios, y sufrimientos y soledades... pero tampoco en la vida todo es salud y motivación. Bienvenido el Equilibrio.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo lo que me pregunto es como además lo compaginas todo con la antropología, con tu vida personal y ahora con tu blog! Es de locos!

¿Quiero pensar que la niña de la foto eres tú, o es que eres tú realmente?

Tot dijo...

..ejem, si. Es la primera foto mía en este blog! Soy yo, hace unos cuantos años!!

Y que cómo compagino... pues no sé, lidiando con un montón de frentes!

Anónimo dijo...

Tú sí que sabes.Con los pies en el suelo y la mano levantá.

Tot dijo...

Ingravitto