martes, agosto 15, 2006

LA NO CORRESPONDENCIA... DEL AMOR...


Ya hemos hablado por aquí alguna vez de Stefan Zweig. (1881-1942), de cómo es considerado por la que suscribe esta bitácora un imprescindible… uno de esos escritores a los que hay que conocer, manteniendo siempre esa frase tan generalista de que “para gustos los colores”, pero creo que a nada que nos tiente la psicología humana, nos llamen la atención los primeros años del siglo XX, creo que hemos de leerlo.

El primer libro que leí de Zweig fue el tremendo Carta de una Desconocida, uno de esos libros cortitos, estremecedores, que te dejan temblando durante semanas. Seguí leyendo ansiosa las palabras de este escritor austríaco, como Ardiente Secreto, Veinticuatro horas en la vida de una mujer, Miedo, o El Amor de Erika Wald, antes de comenzar con sus relatos cortos, biografías y ensayos apasionantes como La Lucha contra el Demonio o La Curación por el Espíritu. A parte de su profundo conocimiento por la psique humana me fascina el conocimiento que muestra por la psicología femenina, sobretodo de los comportamientos de una mujer enamorada. En todos sus libros nos llama la atención como puede comprender/empatizar tanto con una mujer enamorada, pero sobretodo en dos de sus libros es patente esta empatía: en Carta de una Desconocida y en Veinticuatro Horas en la vida de una mujer.

Terminé anoche el último de sus libros recientemente re-editados: La Impaciencia del Corazón (publicado anteriormente como Una Piedad Peligrosa) y bueno, igual que pasaba con mi “otro” favorito (Carta de una Desconocida) el libro nos hace pensar acerca del horrible asunto (al menos a mi parecer, ya que es la única manifestación del amor que nos hace pensar que el amor no es bueno para la salud) del amor no correspondido.

No sé, sinceramente, qué es peor. Si amar y no ser correspondido o si ser el objeto de ese amor que somos incapaces (por la causa que sea) de corresponder. La vida, caprichosa ella, me ha montado en los dos vagones… y en estos momentos, habiéndome ya bajado de áquel intenso tren, no sé, si tuviera que elegir, y si no me quedara más remedio, en cual volvería a subirme de nuevo… Si lo pienso un poquito, prefiero amar y no ser correspondida que la situación inversa. Si amas, aunque te consideres esclavo de ese amor que te duele, que te atropella el alma, que te sangra la piel, que te impide dormir, que te impide vivir, un día – si, cualquier día- puedes dirigir todo ese sentimiento a una persona que te corresponda. Y aunque cuando estás contagiado de esa fiebre amorosa piensas que es imposible amar de ese modo a otra persona, la vida nos demuestra, día a día, que es posible "redirigir" toda esa fuerza amorosa... En cierto modo, en esa situación, aunque creas que no, controlas “un poco” dentro de lo indomable del amor… Pero si te aman, si te idolatran, si te adoran y no puedes responder a ello, sufres sin posible control… como dice Zweig “está completamente indefenso y desválido el que es amado sin corresponder, pues la medida y los límites de esta pasión ya no están en sus manos, sino más allá de sus fuerzas, y si otro lo quiere, su voluntad su anula”…

No sé… es cierto que no sé. Solo sé que deseo el Amor a todo el mundo… para mí incluida… pero cuando pidáis un deseo no os olvidéis nunca de su Apellido. El Amor debe ser (siempre) Correspondido… si no es un fuego del que es imposible salir sin quemaduras y cicatrices que te acompañen de por vida.
Hablo desde la experiencia.

9 comentarios:

Tot dijo...

Todos los libros aquí mencionados de Zweig están editados en Acantilado, editorial que poco a poco está re-editando la obra de Zweig.

www.acantilado.es

Hay otras muchas editoriales con estos títulos publicados, pero se han convertido ya en "libros de Viejo", solo adquiribles en ferias, librerias de segunda mano o en mercadillos.

Anónimo dijo...

Brillante Post.

deniman dijo...

EL amor no correspondido ha vivido de gorra en mi vida durante mucho tiempo. Y he sufrido. Sin embargo prefiero mil veces la vitalidad que te aporta ese "nosequé" que la pena que se puede llegar a sentir a la inversa.

Tot, esa fuerza no es "redirigible" redirigir implica un mínimo control y eso lo convierte en cualquier cosa menos en ese apasionado amor no correspondido del que hablamos.

Anónimo dijo...

ayer mismo me preguntaron que qué es para mí el amor y contesté lo que desde hace unos años contesto, que yo siento que siento amor por alguien cuando pienso en el bien de la otra persona antes que en el mío propio, como hacen los padres (al menos los míos siempre lo han hecho así conmigo y mis hermanos). Otra cosa es el enamoramiento que no es más que ansiedad mal interpretada, por eso se siente más fuerte cuando eres un adolescente y la no experiencia te hace estar confundido/a y descolocado/a. Así, cuando te refieres al amor no correspondido, ¿te refieres a ansiedad (enamoramiento)no correspondida? ¿o te refieres a AMOR no correspondido? Porque si es lo primero no es amor (yo no le desaría ansiedad a alguien que quiero) y si es lo segundo, el amor de verdad(que no verdadero) conlleva generosidad máxima y no es necesario que sea correspondido para sentirlo de manera sana y para terminar que alguien te AME sin que tú le correspondas tan sólo es un simple acto de egoismo más en nuestro quéhacer diario (¿quién no es egoista al menos 3 veces al día?).
me temo que esté tema daría al menos para una conversación durante una cena, con postre incluido...

Anónimo dijo...

"Carta de una Desconocida" fue el primer libro de este verano y el primero que leo de este autor. Me lo recomendó una amiga y realmente sus palabras ("te imapactará") resonaron en mi cabeza a cada paso que daba. cuando lo compré por la "poquica" cosa que me pareció. Cuando comencé a leerlo, por la cascada de sentimientos que me embargó. Cuando lo terminé lloré, por lo triste, por la belleza de la historía, por lo trágico de ese amor, y a la vez por su pureza...
Estoy de acuerdo con Deni o Kike... El veradero amor no correspondido es díficil de reconducir. Yo también lo concibo como incontrolable... Por eso se sufre tanto.

Faramar dijo...

No termino de decidirme... supongo que a los dos tipos de amores les pondría fecha de caducidad cuanto antes.
En el amor no correspondido, por ejemplo, yo hubiese agradecido que me hablasen claro desde el principio: nada de medias tintas o de perro del hortelano.

Y en el amor que no correspondes, igualmente, hay que hablar claro y si es posible... poner distancia. Creo que el enamorado a la larga lo agradecerá.

No tengo nada que ver con la dama de hierro, sólo hablo desde la experiencia y estas son las conclusiones a las que he llegado.

Agradezco la sinceridad del que no me amó porque así pude detestarle, olvidarle antes, enamorarme y ser correspondida.

...

Supongo que para volar hay que soltar este tipo de lastres.

Tot dijo...

Da que pensar, no? Serendipity, compañera... si te pasas por la fnac píllate "La Curación por el Espíritu" también de nuestro autor... nos toca directamente!

Con respecto a la controlabilidad o no del amor que no se corresponde, no sé... yo creo que si lo complementamos con el post de Faramar, llega un momento, que o cuando nos desvelan que nunca nos querrán (al menos no como nosotros deseamos...) o cuando desvelamos que nunca podremos corresponder, que esa "pulsión" necesariamente termina enfriándose, o al menos, refirigiéndose... Aunque siempre nos quede la cicatriz. Porque siempre queda.

Anónimo dijo...

Tot, gracias por la recomendación , compañera... Ya te comentaré lo que me ha parecido...

Anónimo dijo...

Acabo de terminar "La impaciencia del corazón", un libro desgarrador que ayuda a comprobar cómo el amor puede llegar a convertirse en algo incontrolable que te arrastra al infierno más absoluto sin apenas darte cuenta.
Creo que lo bueno de los libros de Zweig es que todos nos sentimos identificados de alguna manera con los sentimientos de sus personajes, aun sin llegar a los extremos que suelen frecuentar.
Es por esto por lo que admiro tu sinceridad y buen ojo a la hora de abordar lo complicado de este tema.