miércoles, diciembre 19, 2007

ANÓNIMOS


Una de las experiencias mas extrañas de mi vida fue una visita a una leprosería. Fue en el último (irreversible, definitivo y sin duda irrepetible) viaje que realicé a Bolivia.
Después de una serie de avatares de lo más rocambolesco, parece que ese viaje quedará en la recuerdoteca como el viaje de las cosas extrañas... como una cárcel llena de niños inocentes, un "hospital" infantil... y pongo entre comillas porque era mas bien un centro de niños con deformidades abandonados... una ciudad
menonita en medio de la nada boliviana y la leprosería... Y os aseguro que yo no buscaba nada de aquello, pero parece que la vida estaba muy empeñada en enseñarme algunas cosillas de su lado mas siniestro..
A la leprosería llegué de casualidad. Alguien me dió una carta para que se la diera a alguien. Este segundo alguien era una monja española que llevaba tropecientos en Bolivia. Tenía un nombre y una congregación. Después de tres ciudades me dijeron donde encontrarla. En una leprosería en la selva. Y allí fui.
Mientras viajaba en el autobús, pendiente de no pasarme la referencia (me tenía que parar en la carretera a un kilómetro de la puerta... primer signo de estigma) trataba de imaginarme lo que iba a encontrar... pero al poco me di cuenta que eso no servía de nada.. que ya que había llegado a ese lugar, a ese rincón del mundo, lo que debía hacer era abrir bien los ojos... hacia fuera, pero también hacia dentro... y hacer un repaso de mis propios prejuicios.
Omito detalles de la llegada, de mi encuentro, de la entrega de la carta, etc... En la parte mas visible del lugar estaban los menos afectados o mejor, los afectados mas ligeros (ser leproso es estigma siempre, tengas la afectación en la cara o en el pie...)... Les veías, hablabas con ellos.. la persona que me atendió se dió cuenta de que yo quería saber mas. Por eso me dijo "vete a dar un paseo... por ahí.... " señalándome un largo pasillo con habitaciones delimitadas por celosías... Y fui por el pasillo. Y el silencio me retumbó en el corazón.
Es muy inquietante el silencio cuando lo provocan las personas... Y las miradas escondidas, anónimas, detrás de las celosías... Ojos que parpadeaban, ojos que hablaban pero que no se dejaban escuchar... huían..

Ese silencio, esas miradas anónimas, se vinieron conmigo.
He pensado mucho en aquello... en ellos, pero también en mis prejuicios, y en mis estigmas... Pienso en el anonimato... y a veces, aunque parezca mentira, estar aquí, leyendo algunos de vuestros comentarios, me provoca ese mismo golpe en el corazón...
Leer una serie de comentarios anónimos me remite a aquel rincón, a aquel pasillo boliviano.. Ellos se escondían por miedos, por vergüenzas... ni siquiera se atrevían a usar máscaras... y aquí, que tenéis la posibilidad de usar la máscara de un pseudónimo no lo hacéis... ¿Pero por qué?¿Qué miedo, que vergüenza, tiene cabida aquí? Los desconoidos son los menos... y por eso no se esconden... Pero apuesto que detrás de cada anónimo hay una historia que nos une... De amistad, de amor, quizás de desamor... pero aquí estamos...
Yo también quiero saber quienes sois... porque algunos, algunas, estáis tan cerca... que me quemáis...

4 comentarios:

Rapajic dijo...

Me ha encantado la primera parte del post. Soy tan ignorante que desconocía que aún hubiera lepra en el mundo. Me ha gustado mucho leer tu experiencia, que estoy seguro que nunca se te olvidará y te hizo crecer como persona.
La segunda parte no me gusta, me parece que unir una cosa con la otra tiene un punto de chantaje emocional. A mí tampoco me gustan los que escriben como "anónimos" y también me gustaría que se identificaran (en mi blog o en cualquiera) con al menos un nick, pero creo que mezclar ambas cosas o pedir que se quiten ese "anonimato" usando esa experiencia no ha sido lo más acertado cielo.
un besazo

Anónimo dijo...

...Yo no lo había visto así.. ni mucho menos.. No hay intención, solo emoción.
Sean ojos anónimos, no anónimos, es un sentir..

No he mezclado... Una cosa remite a otra... Igual que un olor te remite a la infancia..

Es un ejemplo de memoria emocional...

Anónimo dijo...

En realidad..
..esta oportunidad "anónima"..
..puede llegar a suponer..
..un ser..
..más..
..ser uno..
..hecho..
..solo palabra..

Sin roles, ni máscaras, ni..

..solo palabra..

..y emoción
(Que diría Ud.)

Tot dijo...

Lo entiendo, "anónimo"... (aunque tu te delatas bastante, nadie escribe como tu...) pero entendedme a mi..

Evidentemente todo seguirá igual... Unos ocultándose, otros mostrándose... y otros,en silencio... que se hay muchos/as...

En cualquier caso, gracias por seguir pasando por aquí, muchas veces... a pesar del tiempo y a pesar de las circunstancias...