miércoles, noviembre 14, 2007

DESPEDIDAS...


Que ambivalentes son las despedidas... Las despedidas de alguien que se va, por elección propia, a comenzar (quizás a retomar...) su vida en otro país, en mejores condiciones personales, profesionales, económicas...
Que ambivalencia de sentimientos... No puedo entristecerme si es lo que él, mi amigo, ha elegido... pero si puedo entristecerme por la añoranza de los momentos que con él... se van...

Y mientras Chema coje un avión que le lleva a Dusseldorf yo en el tren repaso nuestras cenas de los lunes... Ultimamente hemos compartido cosas muy emocionantes, me ha acompañado en una serie de rituales que aunque Jodorowsky llamaría psicomágicos, para mi lo son de liberación... como dejar relojes en buzones... y me ha escuchado (y me ha descargado) de las cargas del día a día madrileño...

Las cenas, tanto en los siempre llenos vips, o en su casa, debajo de una tela de elefantes han tenido un punto mágico, de verdadera
irrepetibilidad...

David y yo nos quedamos cojos. Al taburete se le va una pata... Afortunadamente... queda él, David.. y la posibilidad de comer Kebabs, con o sin salsa, mientras deshojamos el presente... Buena Suerte, Chemica...
Nos vemos pronto...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Te leo.
Te observo.
Me atrapas.
Me encantas.